Por qué el Partido Comunista Chino le teme más a la fe que a las armas nucleares

El exembajador estadounidense para la libertad religiosa internacional, Sam Brownback, sostiene que el Partido Comunista Chino considera la creencia religiosa una amenaza mayor que el poderío militar. Su nuevo libro documenta las historias personales de cristianos, musulmanes uigures, budistas tibetanos y practicantes de Falun Gong sometidos a una persecución sistemática. La resiliencia de estas comunidades plantea preguntas urgentes sobre lo que la fe realmente obra en la persona humana cuando se enfrenta a condiciones de presión extrema.

June 8, 2026
Por qué el Partido Comunista Chino le teme más a la fe que a las armas nucleares

Por qué el Partido Comunista Chino teme la fe más que las armas nucleares

Sam Brownback, uno de los diplomáticos estadounidenses con mayor experiencia en libertad religiosa, ha formulado una afirmación contundente: el Partido Comunista Chino teme la fe más de lo que teme a los portaviones o a las armas nucleares. No se trata de un recurso retórico, sino de una conclusión política extraída de décadas de observación —desde la arquitectura de vigilancia estatal en Xinjiang, el desmantelamiento sistemático de las instituciones budistas tibetanas, la detención de sacerdotes católicos de la Iglesia clandestina, hasta la supresión industrial de los practicantes de Falun Gong.[^1] Cuando un gobierno de esa magnitud concentra tanta energía institucional en eliminar la identidad religiosa, el mensaje implícito es que dicha identidad hace algo que el Estado no puede replicar ni neutralizar por medios ordinarios.

La persona que el Estado no puede controlar del todo

La comprensión católica de la persona sostiene que los seres humanos no se reducen a su función social, su producción económica ni su obediencia a una autoridad externa. La condición de persona lleva consigo una dimensión interior —una orientación relacional hacia la verdad y la trascendencia— que precede y supera cualquier estructura política que la rodee.[^2] Los regímenes autoritarios confirman de manera consistente una predicción verificable de este marco: la formación interior produce una resiliencia que los sistemas coercitivos encuentran genuinamente amenazante.

El relato de Brownback documenta cómo se manifiesta esto en la práctica. Los cristianos en China han seguido organizándose, adorando y transmitiendo su fe de generación en generación a pesar de la prohibición legal.[^1] Los musulmanes uigures han mantenido su identidad cultural y religiosa bajo condiciones de internamiento masivo que observadores externos han comparado con un genocidio cultural.[^3] Los budistas tibetanos han preservado la práctica contemplativa bajo el asedio sostenido de un Estado que se ha arrogado autoridad legal sobre la reencarnación del Dalai Lama.[^4] No son simples actos de resistencia pasiva: representan un crecimiento postraumático que opera a escala civilizatoria.

La fe como infraestructura del yo

La pregunta que merece una reflexión más profunda no es simplemente por qué estas comunidades sobreviven, sino cómo. La práctica religiosa construye en la persona algo que funciona como una arquitectura portante: algo que sostiene el peso de manera silenciosa e invisible, hasta el momento en que es puesto a prueba. Cuando el Estado intenta quitarlo, dos cosas quedan al descubierto: la estructura se vuelve vulnerable y el propio intento de desmantelarla revela que allí había algo real, cumpliendo desde siempre una función esencial.

Cuando Brownback describe a cristianos torturados por negarse a renunciar a su fe, a familias uigures separadas para interrumpir la transmisión cultural, o a monjes tibetanos sometidos a programas de reeducación diseñados para separar su vida interior de la religión institucional, está describiendo intentos de desmantelar la infraestructura del yo.[^1] El hecho de que estos intentos fracasen con frecuencia es un dato, no solo una fuente de inspiración.

Las observaciones de Frankl desde los campos de concentración nazis apuntaban en la misma dirección: quienes sobrevivían más tiempo eran, con frecuencia, quienes mantenían acceso a un marco de sentido que se extendía más allá de las condiciones inmediatas del sufrimiento.[^5] Las comunidades que Brownback documenta ofrecen una replicación contemporánea y a gran escala de ese hallazgo.

El silencio como complicidad

El argumento moral central de Brownback es que nuestro silencio alimenta la persecución. La afirmación no se limita a sostener que los gobiernos occidentales deberían adoptar posturas diplomáticas más firmes. La tesis más profunda es que el silencio, cuando se tiene conocimiento relevante y capacidad de actuar, es en sí mismo una forma de participación en el daño.[^1]

En la teología moral católica, esta es la distinción entre pecados de comisión y pecados de omisión, y la tradición jamás ha considerado los segundos trivialmente menos graves.[^6] Más allá de la teología, la psicología moral ha documentado que el distanciamiento reiterado de los propios valores declarados produce una fragmentación de la identidad, una erosión de la confianza en uno mismo y un embotamiento moral que compromete el bienestar de manera integral.[^7] El silencio ante la persecución religiosa no es simplemente una elección política: es una elección con consecuencias en la vida interior.

Lo que la resiliencia requiere verdaderamente

La psicología positiva ha reconocido los límites de los marcos centrados en estrategias cognitivas o conductuales individuales.[^8] Las comunidades que Brownback describe no sobrevivieron principalmente gracias a técnicas personales de manejo del estrés. Sobrevivieron a través de la pertenencia, de la narrativa transmitida, de una práctica compartida que conectaba al individuo con algo más grande y más antiguo que cualquier vida singular.

Lo que protege a los cristianos perseguidos en China no es simplemente que tengan amigos. Es que participan en una historia, en una vida sacramental, en un conjunto de prácticas y en una comunidad de sentido que enmarca su sufrimiento no como una aflicción sin propósito, sino como algo que puede ser atestiguado, sostenido y, finalmente, redimido.[^1] Los intentos de tratar como separables las dimensiones cognitiva, relacional y espiritual de esa realidad tienden a pasar por alto lo que verdaderamente cumple la función protectora.[^8]

El panorama más amplio

Brownback se desempeñó como Embajador Extraordinario para la Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos de 2018 a 2021, trabajando directamente en casos que involucraban a cristianos, musulmanes uigures, budistas tibetanos y practicantes de Falun Gong.[^9] Los datos son elocuentes. Las estimaciones de uigures detenidos en los campos de internamiento de Xinjiang oscilan entre uno y tres millones.[^3] Tribunales independientes han documentado informes sobre extracción forzada de órganos dirigida contra practicantes de Falun Gong.[^10] Las comunidades católicas clandestinas operan bajo amenaza legal en toda China.[^11] Todo esto constituye una de las mayores supresiones organizadas de la vida religiosa en el mundo contemporáneo.

Una orientación hacia el futuro

La historia que Brownback narra no es, en última instancia, una historia de derrota. Es la historia de lo que ocurre cuando un régimen con una enorme capacidad coercitiva se enfrenta a algo que no puede simplemente aplastar —porque aquello que intenta destruir vive dentro de las personas, dentro de las relaciones, dentro de la práctica, dentro de una formación de la identidad que resiste toda reducción a función u obediencia.

Que un Estado armado con armas nucleares y con el aparato de vigilancia más grande en la historia humana considere la fe religiosa como su adversario más peligroso es un testimonio extraordinario de lo que la fe es.[^1] Las comunidades que se mantienen unidas bajo condiciones diseñadas para fracturarlas no son anomalías. Son evidencia, ofrecida a un gran costo, de que el ser humano orientado hacia la verdad, el amor y la trascendencia no es plenamente comprensible por ningún marco que reduzca la condición de persona a la mera supervivencia.

Referencias

[^1]: Brownback, S., & Rogers, M. (2024).To try men's souls: The global assault on religious freedom and why it matters. Hachette Books.

[^2]: Pontificio Consejo Justicia y Paz. (2004).Compendio de la doctrina social de la Iglesia. Libreria Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/romancuria/pontificalcouncils/justpeace/documents/rcpcjustpeacedoc20060526compendio-dott-socen.html

[^3]: Zenz, A. (2019). Thoroughly reforming them towards a healthy heart attitude: China's political re-education campaign in Xinjiang.Central Asian Survey,38(1), 102–128. https://doi.org/10.1080/02634937.2018.1507997

[^4]: Human Rights Watch. (2020)."Eradicating ideological viruses": China's campaign of repression against Xinjiang's Muslims. Human Rights Watch. https://www.hrw.org/report/2018/09/09/eradicating-ideological-viruses/chinas-campaign-repression-against-xinjiangs

[^5]: Frankl, V. E. (1959).El hombre en busca de sentido. Beacon Press.

[^6]: Catecismo de la Iglesia Católica (2.ª ed.). (1997). §1868–1869. Libreria Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/archive/ENG0015/_INDEX.HTM

[^7]: Aquino, A., & Becker, T. E. (2005). I/O psychology and organizational behavior: Considering the value of applied extension of organizational research. En B. M. Staw & R. M. Kramer (Eds.),Research in organizational behavior(Vol. 27, pp. 351–379). Elsevier. https://doi.org/10.1016/S0191-3085(06)27009-2

[^8]: Seligman, M. E. P., & Csikszentmihalyi, M. (2000). Positive psychology: An introduction.American Psychologist,55(1), 5–14. https://doi.org/10.1037/0003-066X.55.1.5

[^9]: U.S. Department of State. (2021).Office of International Religious Freedom: Ambassador-at-Large Sam Brownback. U.S. Department of State. https://2017-2021.state.gov/biographies/sam-brownback/index.html

[^10]: China Tribunal. (2019).Independent tribunal into forced organ harvesting from prisoners of conscience in China: Final judgment. China Tribunal. https://chinatribunal.com/final-judgement-report/

[^11]: Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional. (2023).Informe anual 2023: China. USCIRF. https://www.uscirf.gov/sites/default/files/2023-05/China.pdf