La Asunción de la Santísima Virgen María
Feast · August 15SolemnityColor · white

«"Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, al término del curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial y exaltada por el Señor como Reina sobre todas las cosas, para que pudiera conformarse más plenamente a su Hijo, el Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte." La Asunción de la Santísima Virgen es una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos…»[1]
Hoy la Iglesia celebra la Asunción de la Santísima Virgen María, una de las fiestas principales de Nuestra Santísima Madre y día de precepto. Jesús asumió y recibió a su Madre en la totalidad de su ser, en una gozosa unión de la Madre de Dios y su Hijo. Los relatos más antiguos de este misterio datan de los siglos V o VI. En el siglo XIII, san Alberto Magno, santo Tomás de Aquino y san Buenaventura respaldaron esta enseñanza, que en aquel entonces era una creencia piadosa. En 1950, el papa Pío XII promulgó la constitución apostólica Munificentissimus Deus, en la que declaró: «…para gloria de Dios Omnipotente, que prodigó su especial benevolencia a la Virgen María, para honra de su Hijo… pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que la Inmaculada Madre de Dios, María siempre Virgen, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial». La Asunción de Nuestra Madre es honrada como el cuarto Misterio Glorioso del Santo Rosario.[2][3][4]
Escrito por Sarah Ciotti
Revisado por el P. Hugh Feiss, OSB, STD
[1] Catecismo de la Iglesia Católica, 2.ª ed., 966, citando a Pío XII, Munificentissimus Deus.
[2] Catholicpedia: The Original Catholic Encyclopedia (1917) para iPhone, iPad e iPod Touch. s.v. «The Feast of the Assumption».
[3] San Juan, «La Dormición de la Santa Theotokos», citado por el Prof. Stephen J. Shoemaker, http://pages.uoregon.edu/sshoemak/texts/dormindex.htm
[4] Pío XII, Munificentissimus Deus [La glorificación de María con su asunción en cuerpo y alma al cielo], 1950.
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